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    Etiquetadora única para Mozart Distillerie
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    Etiquetadora única para Mozart Distillerie

      Una etiqueta doblada es absolutamente inaceptable, pero en la destilería Mozart Distillerie esta imperfección es deliberada. La intención es hacer creer que la hoja de papel metalizado brillante que envuelve las botellas de licor esféricas haya sido puesta a mano. Hace tiempo que el etiquetado manual se convirtió en algo inviable con elevadas cifras de producción, aunque ahora también la línea antigua está llegando lentamente a sus límites, tanto en términos de rendimiento como de nivel tecnológico. Por eso Mozart invirtió en una nueva etiquetadora que Krones ha sabido adaptar exactamente a los deseos de este productor de licores.

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      En los últimos años, la destilería Mozart de Salzburgo ha experimentado un auge sin precedentes en sus 65 años de historia como empresa. «Hace tres años todavía producíamos 300.000 litros de licor de chocolate Mozart al año; en 2019, esa cifra aumentó hasta los 650.000. Se puede afirmar que hemos pasado de ser una fábrica manufacturera a convertirnos en una auténtica planta de producción automatizada», resume Friedrich Guggenberger, signatario autorizado y jefe de planta de la destilería Mozart.

      Los cinco tipos de licores de chocolate diferentes se elaboran a mano según el método tradicional, pero se llenan de manera automática. Había una máquina en concreto que con el tiempo le empezó a causar a la destilería Mozart cada vez más dolores de cabeza: la máquina etiquetadora de 30 años de antigüedad suministrada por un fabricante de maquinaria especial, con un rendimiento de 1.500 botellas por hora. «Desde que empecé en Mozart hace 27 años he estado apañando esta máquina para intentar mejorar su productividad y sus resultados de etiquetado. La máquina tenía muchos años a las espaldas y, sí, es cierto, seguía etiquetando nuestras botellas esféricas, pero tecnológicamente y en términos de rendimiento ya no estaba a la altura de la técnica», constata Friedrich Guggenberger.

      Despacio se llega lejos

      Durante sus años de profesión en Mozart, el manitas de Guggenberger había estado reflexionando sobre cómo implementar todas estas ideas en una línea y, a principios de 2017, logró que Krones se sumara al proyecto: «Ya no creía ver implementadas mis ideas», admite. Pero Krones aceptó el desafío y combinó los años de experiencia práctica y la visión de Guggenberger y de su equipo con la experiencia técnica de sus propios especialistas en etiquetado.

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      En la nueva etiquetadora confluyeron años de experiencia práctica y la visión del jefe de la empresa Guggenberger y de su equipo con la experiencia técnica de los especialistas en etiquetado de Krones.

      El resultado es impresionante, y es que la línea suministrada por Krones a Mozart cumple con todas las exigencias previamente mencionadas.

      1. Después del llenado, las botellas entran en la etiquetadora a través de un doble tornillo sinfín. A continuación, un sistema de control visual las centra de forma que la superficie biselada prevista para la etiqueta quede mirando hacia el exterior.
      2. Seguidamente se coloca la hoja de papel revestida de aluminio. Para evitar que se tuerza, sobre la botella primero se aplica un punto de adhesivo termofusible para después envolver las hojas de papel metalizado precortadas y encoladas entorno a la botella. Para ello Krones utiliza por primera vez una combinación de etiquetadora de adhesivo frío y etiquetadora Contiroll para etiquetas envolventes.
      3. En la siguiente estación una esponja presiona la hoja de papel metalizado contra la superficie biselada prevista para la etiqueta de manera que más tarde las etiquetas autoadhesivas de cuerpo puedan aplicarse sobre la parte delantera del envase que no presenta arrugas.
      4. A esto le sigue la operación que en realidad todo fabricante de máquinas etiquetadoras trata de evitar: formar las arrugas. Para ello Krones desarrolló una combinación patentada de un servomotor (que hace girar las botellas) y motores lineales que, con ayuda de esponjas, presionan cuidadosamente la hoja de papel metalizado contra los envases en doce fases de prensado.
      5. Para poder fijar la hoja de papel metalizado de forma segura también en el fondo del envase, Mozart ya utilizaba en el sistema antiguo un pequeño plato portaenvases que levantaba los envases ayudándose simplemente de un socavado presente en el fondo del mismo. Con este método no se obstaculizan los bordes de la base para que las esponjas puedan rebordear la hoja por el borde. Una vez en la salida, una estrella de transferencia levanta con cuidado las botellas sobre el transportador. Mientras tanto, un sistema de inspección Checkmat comprueba que la etiqueta de base que se aplica después de la llenadora esté colocada y alineada correctamente.
      6. También se define con precisión la posición de la tapa de cierre que se coloca posteriormente. Para evitar que las botellas se giren durante el trayecto, Krones ha desarrollado una barandilla de guiado que utiliza la superficie inclinada de la etiqueta como punto de referencia para el transporte de las botellas. Las barandillas se pueden ajustar fácilmente, de manera que los seis formatos disponibles, desde la pequeña botella de 50 mililitros hasta la grande de 1 litro, pueden ser procesadas con el mismo sistema.

      Sé que le exigíamos mucho a esta etiquetadora pero Krones ha cumplido con todo. Y el resultado es impresionante, ningún otro fabricante lo habría hecho mejor.

      Friedrich Guggenberger

      Tanto Mozart como Krones invirtieron mucha energía en el desarrollo. En el marco de este proyecto se celebraron numerosas reuniones, existió una estrecha cooperación y un intenso intercambio de conocimientos y experiencia entre ambas empresas. «Krones consideró que la manera de llevar a la práctica nuestras exigencias era empezando con un prototipo. Por nuestra parte, aportamos nuestra experiencia», describe Friedrich Guggenberger, deshaciéndose en elogios para todos los involucrados en el proyecto: «Las personas que trabajaron en el diseño y el montaje estaban tan dentro del proyecto que entendieron y resolvieron todos los problemas y desafíos a la primera».

      La nueva línea decora actualmente alrededor de 5.000 botellas por hora, con la opción de aumentar la producción hasta 9.000 botellas por hora. Y aunque la etiquetadora funciona actualmente de forma totalmente automática al paso con la técnica más actual, Mozart sigue plasmando su filosofía de fabricación manufacturera en el aspecto exterior. Porque no hay dos pliegues iguales. La etiquetadora es tan única como los envases que viste.


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